Se tienen noticias del Bearded desde el siglo XVII, que nos dan la imagen de un perro que lleva muchos años al lado del hombre.

Su origen no es muy claro, pero como en todas las razas de pastor británicas su influencia genética más importante es la que ofrecieron los antiguos perros romanos. Si es parecido al Bobtail, al Gos d'Atura catalán, al Briard o a los lejanos pastores polacos, ello no indica que descienda de alguno de ellos, sino que todos nacen de un tronco común, el marcado por los perros que los romanos llevaron a otras tierras.

No hay ninguna duda de que se trata de una raza con una gran estabilidad genética porque, a pesar de haber cambiado morfológicamente en varios años, en los ejemplares que hemos podido ver observamos un parecido sustancial y un aire común al Bearded.

A diferencia de los otros pastores escoceses, su especialidad era la conducción de los rebaños. Su misión consistía en evitar que las ovejas o vacas destrozaran parte de los sembrados y que se salieran de los senderos e invadieran los terrenos ajenos.

La historia del Bearded es semejante a la de todos aquellos perros dedicados al trabajo y que no gozaron del apoyo de la nobleza -como el caso del Ovejero Escocés de pelo largo-, pues si hubiera sido de esta forma actualmente gozaría de mayor popularidad.

Pero sin embargo la mayoria de los criadores de Bearded tiene gran cuidado a la hora de hacer un servicio para que de esta forma los ejemplares sean cada vez mejores y su popularidad siga creciendo.